Acercando la Justicia a la ciudadanía

Cooperación con la Justicia

La prueba de acceso a la abogacía se realizará este sábado, por primera vez, en euskera

La prueba de acceso a la abogacía se realizará este sábado, por primera vez, en euskera

Este sábado, por primera vez, 17 personas que han estudiado Derecho en las universidades vascas podrán realizar la prueba de acceso a la abogacía en euskera.  El examen se realizará en la sede del “Ilustre Colegio de Abogados del Señorío de Bizkaia”. Serán así, las primeras 12 mujeres y 5 hombres que accedan a la profesión pudiendo utilizar íntegramente el euskera, un hito posible gracias a la firma de un convenio de colaboración entre el Consejero de Administración Pública y Justicia, Josu Erkoreka, y el Ministro de Justicia, Rafael Catalá.

Tanto en el caso de mañana como en las futuras pruebas que se lleven a cabo, quedará garantizado su carácter único, idéntico y confidencial durante todo el proceso.

La celebración de esta prueba ha sido posible gracias a la colaboración del Instituto Vaso de Administración Pública, IVAP, que garantiza la calidad de la traducción de la prueba profesional.

Normalización lingüística

La Viceconsejera de Justicia, Ana Agirre, considera que la materialización de este convenio es “un gran paso adelante en la normalización lingüística en el ejercicio de las profesiones jurídicas en euskera”. Además, “es una buena noticia en la medida que, por fin, se culmina una reivindicación reiterada del Gobierno vasco desde la existencia de esta prueba”.

El Gobierno vasco invertirá este año cerca de 800.000€ en la normalización lingüística de las personas que trabajan en el ámbito judicial en Euskadi.

Proceso de traducción

Tal y como se recoge en el convenio, ambos gobiernos han cumplido estrictamente con sus obligaciones:

  • El Gobierno español ha proporcionado el material informático y las instalaciones necesarias para realizar las traducciones en su sede. Además, según lo acordado en el convenio, ha incorporado las plantillas ya traducidas, para que mañana, en el momento en el que se lleve a cabo la prueba, estén a disposición de las personas aspirantes.
  • El Gobierno vasco ha asumido el coste económico derivado del desplazamiento que los servicios de traducción han tenido que realizar para llevar a cabo la traducción de la prueba en la sede del Ministerio de Justicia en Madrid.

Consulta en Irekia la nota de prensa: “La prueba de acceso a la abogacía se realizará este sábado, por primera vez, en euskera”.

Publicado el 28 de octubre de 2016. Leer más de:   Cooperación con la Justicia. ¡Añade un comentario!.

Cuando las familias necesitan un Punto de Encuentro

Lo ideal cuando una pareja con hijos e hijas decide dejar su vida en común, es llegar a acuerdos que ayuden a gestionar los sentimientos y necesidades de todos los miembros de la familia. El respeto al prójimo es la base de toda convivencia, pero es evidente que muchas veces esa teoría no casa con la práctica, y las disputas por la custodia de los hijos o el régimen de visitas acaban en los juzgados, con una sentencia que obliga a las partes a cumplir un régimen que se supone es el más adecuado para la familia.

Los Puntos de Encuentro por derivación judicial son aquellos espacios a los que acuden esas familias por orden judicial, para que las hijas o hijos de la ex pareja tengan la opción de compartir tiempo con el padre o la madre que no tiene la guarda. 

Muñecos en el hall del Punto de Encuentro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Punto de Encuentro Familiar más antiguo de la CAV se encuentra en el barrio Uribarri de Bilbao, y es a su vez el que más familias gestiona de entre todos los que existen. Sus 10 habitaciones dan cabida a 248 familias (datos del primer trimestre de 2016), que se traduce en más de 400 niños al año.

Para gestionar todas estas familias, en el centro trabaja un amplio equipo de personas, entre las que hay psicólogas, educadores, trabajadoras sociales y una administrativa. 17 personas en total, que trabajan a turnos porque el centro abre todos los días de la semana.

¿Cómo hemos llegado hasta  aquí?

Tras una separación o divorcio, puede ocurrir que la jueza estime que en la relación de un menor con su padre o madre no hay garantías adecuadas para hacer las visitas. Las razones pueden ser diferentes, por ejemplo, que haya un elevado nivel de conflicto entre las partes -porque no llegan a acuerdo, o porque ha existido violencia de género-. En esos casos, la jueza -a petición de fiscalía, de una de las partes o de mutuo acuerdo entre las partes- solicita que intervenga el Punto de Encuentro para garantizar el derecho del niño a relacionarse con su padre, madre, familiares o allegados.

Pasillo y habitaciones del Punto de Encuentro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sólo cierra un día al año

Jon es coordinador del Punto de Encuentro de Uribarri, que gestiona la asociación Bizgarri. Lleva 14 años trabajando en este espacio y, aunque el nivel de trabajo y la complejidad de los casos sea elevada, sonríe conciliador, signo inequívoco de la capacidad que desarrollan los profesionales de este centro para gestionar conflictos y situaciones de estrés.“Sólo cerramos un día al año, y es el día de la limpieza general” comenta, cuando le preguntamos por los horarios del Centro. Para atención directa con las familias abren de lunes a jueves de 16:00 a 21:00 horas, y viernes, sábado y domingo en horario ininterrumpido desde las 10:00 de la mañana hasta las 21:00 horas.

Para labores de coordinación y mediación, están desde las 8:00 en adelante.  En ese horario gestionan expedientes y realizan entrevistas de presentación del servicio. Cuando llega una derivación del juzgado citan a la madre y al padre para una entrevista individual con cada uno de ellos, “para que nos cuenten su versión” aclara Jon. “Nosotros hacemos una historia común, tratamos de verlo y hacemos un plan de intervención. Después, ese plan se traslada al equipo educativo  que es con quien se va a trabajar”.

Jon, coordinador del centro sentado en una de las habitaciones

Gestionar visitas y acuerdos

La labor del Punto de Encuentro se divide en dos funciones principales, que son por un lado gestionar las visitas del niño/a con su padre/madre o tutor, y por otro lado llegar a acuerdos con los dos progenitores.

“Al segundo caso nosotros le llamamos resolución de conflictos” explica Jon. “Físicamente lo hemos llamado Espacio de mediación, pero es porque la gente conoce más lo que es la mediación. Pero una mediación ortodoxa en un punto de encuentro es muy difícil. La gente que está dispuesta a mediar no creemos que esté en un nivel de conflicto como los que están en el punto de encuentro, porque en una mediación hay voluntad de las partes por querer hablar”.

Y es que el nivel de conflicto que existe entre las partes que acuden al punto de encuentro es muy alto, según Jon. “Nosotros no mediamos, sino que intervenimos. Por ejemplo, si una de las partes demanda una reunión, nosotros no hacemos un traslado “neutro” de esta petición. Sino que lo elaboramos y le hacemos ver a las partes que es por el bien del niño, para que avance. O por lo menos que estos dos conflictos que están viviendo independientemente cada uno de ellos, se hagan uno, y poder gestionar ese uno”.

Desde que nacen hasta los 18

Los niños y niñas pueden acudir al Centro desde que nacen hasta los 18 años, si es que el conflicto entre los padres no se ha solucionado o no han llegado a otro tipo de acuerdo para realizar las visitas. Pero la mayoría de ellos dejan de acudir al Punto de Encuentro con 12 años. “La semana pasada concretamente una niña de 14 años dijo que no quería venir más, por propia voluntad”, cuenta Jon. Según él, la rigidez de un régimen de visitas compite con una vida normal. En ese caso se habló con el padre, con la madre, cada uno enumeró una serie de condiciones, y  a día de hoy están haciendo las visitas por su cuenta. Han acordado que sean intercambios”.

Este tipo de acuerdos son de naturaleza privada, no están calificados judicialmente, y se realizan en el Punto de Encuentro. Aún así, hay que dejar constancia de los mismos, por lo que Jon explica que solicitan a las partes que vayan a ratificación, “porque en caso de ejecución judicial, si un padre que tiene las visitas fuera, si una visita no se lleva a cabo, eso no es lo que ha dictado el juez. Él ha dicho que se hagan aquí, luego si se están haciendo fuera, los dos están incumpliendo, hasta que el juez no  tenga constancia de ello y lo ratifique”. Por lo que el acuerdo se pasa a Fiscalía, y si ésta no se opone, y ninguna de las partes se opone, el nuevo acuerdo entra en vigor.

Mercedes bulegoan lanean

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visitas tuteladas

Los niños llegan de la mano de uno de sus progenitores para ver al otro; las visitas duran un máximo de dos horas, aunque la duración depende de la situación, ya que por ejemplo, explica Jon, puede haber madres que tengan que dar el pecho al bebé, o simplemente el niño sea muy pequeño, o se canse en la visita.

El domingo a las 20.00 h. el ratio persona-sala puede superar el número de 10 por sala. Hay sólo 10 estancias de visita. No están solos con su padre o madre, sino que el personal educativo observa y valora las visitas desde cerca. “Al principio pensamos que harían falta más habitaciones y meter una familia por sala” explica Jon, “pero la realidad fue aplastante y esa idea imposible. De esa manera no podíamos atender a todas las familias. Entonces, nos dimos cuenta de que algo que veíamos como negativo se convirtió en algo positivo, que era una relación más natural entre familias. Esto es: si nosotros estamos observando como en un laboratorio a una familia con su hijo, el nivel de interacción puede ir decreciendo por aburrimiento, pero en cambio si este niño comparte tiempos con otro niño u otra niña, y el padre habla con otro padre, y se ven las dinámicas entre las figuras adultas y entre los niños y cómo responden las figuras adultas a la interacción, estamos viendo algo más que si este padre estuviera con este niño o esta niña en una sala”. 

Registro de todo lo que ocurre

El seguimiento de las visitas y de los acuerdos, junto con el volumen de familias que gestiona el Punto de Encuentro de Bilbao, hace que el volumen de información que maneja el equipo sea enorme. “Hacemos registros de cada visita e informes trimestrales, que serían una síntesis de cada uno de los registros que hemos tenido. Esto requiere un esfuerzo y dedicación importante, que es un tiempo que dedicamos a los informes y no a las familias”. Por lo que el equipo de trabajo ha hecho un esfuerzo especial para desarrollar una aplicación que les facilite ese trabajo. Ahora están en periodo de prueba, y dentro de poco empezarán a funcionar con ella. Todo un ejemplo de gestión, desarrollado para poder atender más y mejor a esas familias que lo necesitan.

Publicado el 13 de julio de 2016. Leer más de:   Cooperación con la Justicia. ¡Añade un comentario!.