Acercando la Justicia a la ciudadanía

Cooperación con la Justicia

Objetivo, evitar los desahucios en Euskadi

Objetivo, evitar los desahucios en Euskadi

Miles de familias vascas están perdiendo sus casas. No pueden afrontar el pago de la hipoteca y los bancos finalmente se están quedando con lo que hasta ese momento había sido su hogar.

Según datos de la Consejería de Justicia y Administración Pública, el número de desahucios en Euskadi se ha duplicado en los últimos cuatro años. Para acabar con esta lacra motivada por la crisis el Gobierno Vasco ha puesto en marcha un servicio de ayuda al sobreendeudamiento familiar. En palabras de la consejera Idoia Mendia, se trata de un “salvavidas de seguridad para las personas en riesgo de sufrir un desahucio”.

Asesoramiento, mediación y desahucios

Tres son las medidas sobre las que se centra el plan puesto en marcha por el Gobierno Vasco:

Asesoramiento a la hora de contratar una hipoteca. A través de Kontsumobide, la ciudadanía podrá recibir todo tipo de información sobre sus derechos y las precauciones que debe adoptar antes de contratar una hipoteca.

El asesoramiento consistirá en dos fases: primero, se evalúa la situación de cada persona antes de contratar el préstamo y, después, se proponen pautas de actuación para que esa persona nunca pierda el control sobre la que posiblemente vaya a ser la mayor inversión de su vida, la compra de una vivienda. En definitiva, se trata  de asesorar a las personas para que contraten la hipoteca que mejor se adecúe a sus circunstancias.

Si estás interesado en recibir asesoramiento previo a la contratación de una hipoteca ponte en contacto con Kontsumobide-Instituto Vasco de Consumo (www.kontsumobide.net).

Mediación entre el banco y las familias sobreendeudadas. Consiste en un servicio gratuito del Departamento de Justicia para las personas que no puedan hacer frente a su préstamo hipotecario, siempre que éste no supere los 350.000 euros. El objetivo es mediar para tratar de liquidar la deuda en las mejores condiciones posibles. Para ello, una comisión de expertos se encarga de estudiar tu capacidad económica, hablar con la entidad financiera y ofrecerte atención social.

Para acceder a este servicio es imprescindible solicitar cita previa a través de los siguientes teléfonos: Araba, 945 25 02 09 / Gipuzkoa, 943 01 14 96 / Bizkaia, 946 61 32 10 (en el mes de agosto, la atención telefónica es en el 945 01 90 91).

Posibilidad de acceder a una vivienda de protección social  en régimen de alquiler para quienes tras el desahucio estén en riesgo de exclusión social. Y ¿cuándo se considera que uno está en “riesgo de exclusión social”? Pues cuando los informes elaborados por los servicios sociales así lo certifiquen. La vivienda que se entregue en alquiler se encontrará en el ámbito de la familia desahuciada y pagarán por ella en función de su renta. Además, el Gobierno Vasco ofrece un sistema de compra de viviendas de protección hipotecadas para liberar a las personas desahuciadas de la deuda contraída con el banco. De este modo, se pretende que las entidades financieras vuelvan a facilitar créditos para la compra de una VPO puesto que será el propio Gobierno Vasco quien se encargue de asumir el riesgo de morosidad del mercado hipotecario.

Publicado el 10 de mayo de 2012. Leer más de:   Cooperación con la Justicia. Un comentario.

Te doy mi casa para saldar la deuda

Te doy mi casa para saldar la deuda

La crisis económica ha llevado al límite a miles de familias que además de quedarse sin trabajo, tienen que ver cómo pierden sus casas y encima mantienen la deuda con el banco.

¿Y cómo es posible que se llegue a esta situación? Pues porque hubo una época de esplendor en la que comprar una casa por encima de tus posibilidades era muy sencillo y, aunque los precios estaban exageradamente inflados, los bancos te daban todas las facilidades que querías para acceder a esas casas a cambio de hipotecas interminables.

El resultado es que tras la crisis, miles de familias se han quedado en paro, no han podido hacer frente al pago de sus hipotecas y han perdido su casa, pero además mantienen una deuda millonaria con el banco porque los precios de sus pisos han caído en picado.

Para acabar con este drama, el Gobierno estudiar llevar a cabo una serie de reformas y establecer un Código de Buenas Prácticas al que se podrán adherir de manera voluntaria las entidades financieras. De momento, son ya varios los bancos y cajas que han aceptado el Código (Banco Santander, Bankinter, Banco Sabadell y Catalunya Caixa han sido los primeros), eso sí, a cambio de ventajas fiscales.

Una de las principales características de este Código de Buenas Prácticas es la posibilidad de que las familias puedan saldar su deuda con la entrega de su piso al banco, lo que se conoce como dación en pago. Además, los afectados podrán retrasar el desalojo de su vivienda hasta dos años mediante el pago de un alquiler social.

El Gobierno establece que para acogerse a esta práctica deben darse las siguientes circunstancias:

  • La cuota hipotecaria debe ser mayor del 60% de los ingresos de la unidad familiar.
  • Todos los miembros de la familia deben estar en paro.
  • La vivienda tiene que ser la primera y única que posee la familia.
  • El valor del piso no debe superar:
    1. Los 200.000 euros en poblaciones de más de un millón de habitantes.
    2. Los 180.000 euros en poblaciones de más de 500.000 habitantes.
    3. Los 150.000 euros en poblaciones de más de 100.000 habitantes.
    4. Los 120.000 euros en municipios con menor población.

Según estos criterios, en el País Vasco sólo podrán acogerse a esta medida las familias cuya vivienda no supere los 150.000 euros. Y es que en Euskadi no hay poblaciones de más de un millón de habitantes ni de medio millón. Pero es que además, dentro de la categoría de municipios de más de 100.000 habitantes sólo se encuentran las tres capitales vascas y Barakaldo, por lo que las posibilidades de acogerse a la dación en pago en esta comunidad son bastante reducidas.

Según la portavoz de la plataforma Stop Desahucios en Euskadi, Marta Uriarte, el Código de Buenas Prácticas sólo beneficiará al 1% de los afectados si tenemos en cuenta que el precio medio de los pisos en el País Vasco ronda los 300.000. Marta Uriarte considera que estos ratios deben adaptarse a la realidad de cada territorio, porque el precio del ladrillo no es igual aquí que en Galicia o Extremadura.

Publicado el 26 de marzo de 2012. Leer más de:   Cooperación con la Justicia. 2 comentarios.