Acercando la Justicia a la ciudadanía

Reportajes

Profesionales de la mediación se reúnen en Bilbao para analizar la experiencia en Euskadi

La Universidad de Deusto acogió el pasado 17 de marzo la segunda edición de la jornada “La mediación, una realidad”. El encuentro, organizado por la Asociación Adosten, se ha centrado en analizar la experiencia de la mediación en Euskadi y ha contado con la presencia de profesionales de la Judicatura y de la Abogacía, representantes institucionales del Gobierno vasco y mediadores y mediadoras del País Vasco y de otras Comunidades Autónomas como Cantabria, Asturias, Galicia o Castilla La Mancha.

La jornada ha contado con la participación de la Viceconsejera de Justicia, Miren Gallastegui, el presidente del TSJPV, Juan Luis Ibarra, la Magistrada del CGPJ, Ana María Carrascosa, y la Magistrada de Menores, María José Rua, entre otros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de Deusto, Gema Tomás, y la Viceconsejera de Justicia del Gobierno vasco, Miren Gallastegui, han sido las encargadas de inaugurar la jornada. Durante su discurso, Gema Tomás ha destacado que cada vez son más los alumnos y alumnas que exigen formación en el ámbito de la mediación. Por su parte, la Viceconsejera Miren Gallastegui, ha alabado los resultados del Servicio de Mediación Intrajudicial del Gobierno vasco al que ha calificado de “tremendamente eficaz a la vista de sus cifras”. Así, la Viceconsejera ha asegurado que el objetivo del Gobierno vasco es “impulsar la Justicia Restaurativa como modelo complementario de la Justicia Penal formal con el fin de dotar a la Administración de Justicia de un servicio público de calidad”.

A continuación, han tomado parte en la jornada el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, el fiscal de la Fiscalía Superior de la Comunidad Autónoma del País Vasco, Juan Calparsoro, la Magistrada del Consejo General del Poder Judicial, Ana María Carrascosa, y la Magistrada de Menores en Donostia, María José Rua.

Esta es la segunda edición que la Asociación Adosten organiza las jornadas sobre mediación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"El diálogo es la base de la mediación”

El presidente del TSJPV ha centrado su ponencia en responder por qué los jueces y juezas están a favor de la mediación intrajudicial. Para Ibarra, esta técnica “nos permite enjuiciar mejor y de manera más justa”. Por su parte, Juan Calparsoro ha destacado que el “diálogo es la base de la mediación”. En ese mismo sentido se ha pronunciado la Magistrada del CGPJ Ana María Carrascosa, quien ha señalado que la mediación “supone humanizar la Justicia porque supone hablar”.

Una mesa de expertos y expertas en mediación ha puesto punto y final a la jornada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la última ronda de ponencias han tomado parte la abogado y mediadora del Servicio de Mediación Familiar del Gobierno vasco, Cristina Merino, la psicóloga de la Fundación Gizagune, Yolanda Muñoz, el mediador del Centro Penitenciario de Nanclares de la Oca, Carlos Romera, y los mediadores del Servicio de Mediación Intrajudicial del Gobierno vasco, Gerardo Villar y Elena Fernández Markaida.

Servicios de Mediación del Gobierno vasco

El instrumento privilegiado para lograr una Justicia Restaurativa es la mediación. El Gobierno vasco fue pionero en el Estado en la implantación de los servicios de mediación. En la actualidad, ofrece a la ciudanía, de manera gratuita, servicios de mediación en varios ámbitos entre los que destacan: 

  • Familiar: regulado por la Ley 1/2008, de 8 de febrero, de Mediación Familiar. Es un servicio en el que terceras personas imparciales y expertas, ayudan a las partes a alcanzar por sí mismas soluciones amistosas a sus conflictos familiares.
  • Consumo: servicio ofrecido por el organismo autónomo del Gobierno vasco, Kontsumobide, encargado de mediar en los conflictos que surgen entre las personas consumidoras y usuarias y quienes les prestan los servicios y productos adquiridos.
  • Hipotecaria: es el “Servicio de Mediación Hipotecaria”, prestado por el Gobierno vasco a través de las personas profesionales del Colegio Vasco de Economistas y del Instituto de Censores Jurados de Cuentas-AT País Vasco. Su objetivo es evitar los casos de ejecución hipotecaria y para ello, median entre las personas que lo solicitan y las entidades financieras para renegociar la deuda pendiente.
  • Justicia Juvenil: es un servicio que entra en funcionamiento en los casos de personas menores de edad detenidas por haber infringido la ley. Su objetivo es que la persona menor reconozca el daño causado y lo pueda reparar con el victimario. Este tipo de mediación favorece la toma de conciencia, la resocialización y evita su reincidencia y las penas privativas de libertad.  
  • Justicia de adultos: es el “Servicio de Mediación Intrajudicial”, que nació en 2007 y ha crecido de tal manera que Euskadi se ha colocado a la cabeza del Estado: 6 de cada 10 casos que los órganos judiciales derivan a resolución por la fórmula de mediación en el Estado, se registran en Euskadi. Este servicio se presta tanto en la jurisdicción penal, como en la civil-familiar (separaciones, divorcios, custodias, conflictos con hijos e hijas a cargo, etc).
Publicado el 22 de marzo de 2017. Leer más de:   Reportajes. ¡Añade un comentario!.

Cuando las familias necesitan un Punto de Encuentro

Lo ideal cuando una pareja con hijos e hijas decide dejar su vida en común, es llegar a acuerdos que ayuden a gestionar los sentimientos y necesidades de todos los miembros de la familia. El respeto al prójimo es la base de toda convivencia, pero es evidente que muchas veces esa teoría no casa con la práctica, y las disputas por la custodia de los hijos o el régimen de visitas acaban en los juzgados, con una sentencia que obliga a las partes a cumplir un régimen que se supone es el más adecuado para la familia.

Los Puntos de Encuentro por derivación judicial son aquellos espacios a los que acuden esas familias por orden judicial, para que las hijas o hijos de la ex pareja tengan la opción de compartir tiempo con el padre o la madre que no tiene la guarda. 

Muñecos en el hall del Punto de Encuentro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Punto de Encuentro Familiar más antiguo de la CAV se encuentra en el barrio Uribarri de Bilbao, y es a su vez el que más familias gestiona de entre todos los que existen. Sus 10 habitaciones dan cabida a 248 familias (datos del primer trimestre de 2016), que se traduce en más de 400 niños al año.

Para gestionar todas estas familias, en el centro trabaja un amplio equipo de personas, entre las que hay psicólogas, educadores, trabajadoras sociales y una administrativa. 17 personas en total, que trabajan a turnos porque el centro abre todos los días de la semana.

¿Cómo hemos llegado hasta  aquí?

Tras una separación o divorcio, puede ocurrir que la jueza estime que en la relación de un menor con su padre o madre no hay garantías adecuadas para hacer las visitas. Las razones pueden ser diferentes, por ejemplo, que haya un elevado nivel de conflicto entre las partes -porque no llegan a acuerdo, o porque ha existido violencia de género-. En esos casos, la jueza -a petición de fiscalía, de una de las partes o de mutuo acuerdo entre las partes- solicita que intervenga el Punto de Encuentro para garantizar el derecho del niño a relacionarse con su padre, madre, familiares o allegados.

Pasillo y habitaciones del Punto de Encuentro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sólo cierra un día al año

Jon es coordinador del Punto de Encuentro de Uribarri, que gestiona la asociación Bizgarri. Lleva 14 años trabajando en este espacio y, aunque el nivel de trabajo y la complejidad de los casos sea elevada, sonríe conciliador, signo inequívoco de la capacidad que desarrollan los profesionales de este centro para gestionar conflictos y situaciones de estrés.“Sólo cerramos un día al año, y es el día de la limpieza general” comenta, cuando le preguntamos por los horarios del Centro. Para atención directa con las familias abren de lunes a jueves de 16:00 a 21:00 horas, y viernes, sábado y domingo en horario ininterrumpido desde las 10:00 de la mañana hasta las 21:00 horas.

Para labores de coordinación y mediación, están desde las 8:00 en adelante.  En ese horario gestionan expedientes y realizan entrevistas de presentación del servicio. Cuando llega una derivación del juzgado citan a la madre y al padre para una entrevista individual con cada uno de ellos, “para que nos cuenten su versión” aclara Jon. “Nosotros hacemos una historia común, tratamos de verlo y hacemos un plan de intervención. Después, ese plan se traslada al equipo educativo  que es con quien se va a trabajar”.

Jon, coordinador del centro sentado en una de las habitaciones

Gestionar visitas y acuerdos

La labor del Punto de Encuentro se divide en dos funciones principales, que son por un lado gestionar las visitas del niño/a con su padre/madre o tutor, y por otro lado llegar a acuerdos con los dos progenitores.

“Al segundo caso nosotros le llamamos resolución de conflictos” explica Jon. “Físicamente lo hemos llamado Espacio de mediación, pero es porque la gente conoce más lo que es la mediación. Pero una mediación ortodoxa en un punto de encuentro es muy difícil. La gente que está dispuesta a mediar no creemos que esté en un nivel de conflicto como los que están en el punto de encuentro, porque en una mediación hay voluntad de las partes por querer hablar”.

Y es que el nivel de conflicto que existe entre las partes que acuden al punto de encuentro es muy alto, según Jon. “Nosotros no mediamos, sino que intervenimos. Por ejemplo, si una de las partes demanda una reunión, nosotros no hacemos un traslado “neutro” de esta petición. Sino que lo elaboramos y le hacemos ver a las partes que es por el bien del niño, para que avance. O por lo menos que estos dos conflictos que están viviendo independientemente cada uno de ellos, se hagan uno, y poder gestionar ese uno”.

Desde que nacen hasta los 18

Los niños y niñas pueden acudir al Centro desde que nacen hasta los 18 años, si es que el conflicto entre los padres no se ha solucionado o no han llegado a otro tipo de acuerdo para realizar las visitas. Pero la mayoría de ellos dejan de acudir al Punto de Encuentro con 12 años. “La semana pasada concretamente una niña de 14 años dijo que no quería venir más, por propia voluntad”, cuenta Jon. Según él, la rigidez de un régimen de visitas compite con una vida normal. En ese caso se habló con el padre, con la madre, cada uno enumeró una serie de condiciones, y  a día de hoy están haciendo las visitas por su cuenta. Han acordado que sean intercambios”.

Este tipo de acuerdos son de naturaleza privada, no están calificados judicialmente, y se realizan en el Punto de Encuentro. Aún así, hay que dejar constancia de los mismos, por lo que Jon explica que solicitan a las partes que vayan a ratificación, “porque en caso de ejecución judicial, si un padre que tiene las visitas fuera, si una visita no se lleva a cabo, eso no es lo que ha dictado el juez. Él ha dicho que se hagan aquí, luego si se están haciendo fuera, los dos están incumpliendo, hasta que el juez no  tenga constancia de ello y lo ratifique”. Por lo que el acuerdo se pasa a Fiscalía, y si ésta no se opone, y ninguna de las partes se opone, el nuevo acuerdo entra en vigor.

Mercedes bulegoan lanean

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visitas tuteladas

Los niños llegan de la mano de uno de sus progenitores para ver al otro; las visitas duran un máximo de dos horas, aunque la duración depende de la situación, ya que por ejemplo, explica Jon, puede haber madres que tengan que dar el pecho al bebé, o simplemente el niño sea muy pequeño, o se canse en la visita.

El domingo a las 20.00 h. el ratio persona-sala puede superar el número de 10 por sala. Hay sólo 10 estancias de visita. No están solos con su padre o madre, sino que el personal educativo observa y valora las visitas desde cerca. “Al principio pensamos que harían falta más habitaciones y meter una familia por sala” explica Jon, “pero la realidad fue aplastante y esa idea imposible. De esa manera no podíamos atender a todas las familias. Entonces, nos dimos cuenta de que algo que veíamos como negativo se convirtió en algo positivo, que era una relación más natural entre familias. Esto es: si nosotros estamos observando como en un laboratorio a una familia con su hijo, el nivel de interacción puede ir decreciendo por aburrimiento, pero en cambio si este niño comparte tiempos con otro niño u otra niña, y el padre habla con otro padre, y se ven las dinámicas entre las figuras adultas y entre los niños y cómo responden las figuras adultas a la interacción, estamos viendo algo más que si este padre estuviera con este niño o esta niña en una sala”. 

Registro de todo lo que ocurre

El seguimiento de las visitas y de los acuerdos, junto con el volumen de familias que gestiona el Punto de Encuentro de Bilbao, hace que el volumen de información que maneja el equipo sea enorme. “Hacemos registros de cada visita e informes trimestrales, que serían una síntesis de cada uno de los registros que hemos tenido. Esto requiere un esfuerzo y dedicación importante, que es un tiempo que dedicamos a los informes y no a las familias”. Por lo que el equipo de trabajo ha hecho un esfuerzo especial para desarrollar una aplicación que les facilite ese trabajo. Ahora están en periodo de prueba, y dentro de poco empezarán a funcionar con ella. Todo un ejemplo de gestión, desarrollado para poder atender más y mejor a esas familias que lo necesitan.

Publicado el 13 de julio de 2016. Leer más de:   Cooperación con la Justicia. ¡Añade un comentario!.